Al terminar la celebración en la catedral, el P. Louis Lougen, Superior General O.M.I., en nombre de los Misioneros Oblatos y de toda la familia oblata, expresó su agradecimiento con estas palabras:
La Congregación de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada, y todos los miembros de la familia oblata, queremos dejar patente nuestra gratitud, en primer lugar, a Dios por dignarse glorificar a estos nuestros hermanos. Así mismo queremos dar las más sentidas gracias al Santo Padre y a su Delegado, aquí presente, el Prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos, Su Eminencia el Cardenal Angelo Amato, por haber acogido favorablemente nuestra súplica de poder celebrar esta Beatificación en el transcurso de este año 2011, año jubilar oblato, en el cual conmemoramos el 150 aniversario de la muerte de San Eugenio de Mazenod, nuestro padre y fundador, así como los 200 años de su ordenación sacerdotal.






