domingo, 23 de noviembre de 2014

ORAR CON... Día 2


Oblación y Martirio



Seis días con los Mártires Oblatos
de la mano de San Eugenio
       Selección de textos breves para leer y orar 

con S. Eugenio  y los Mártires Oblatos 
Por Joaquín Martínez y Frank Santucci

DIA 2

La Oblación como opción radical por Dios 



El joven Eugenio, carácter fogoso, pletórico de vida, que no sabe de medias tintas, a sus 25 años, tiene una intuición que dará pleno sentido a su vida. Un Viernes Santo, en la adoración de la Cruz, comprendió que Dios lo amaba inmensamente. Esta intuición fue como un imán que atraía hacia sí, como si fueran limaduras, todos los aspectos de su vida. Fue una gracia peculiar que cambiaría radicalmente el rumbo de su vida. Debía orientarla exclusivamente hacia su único fin: Dios. Esta toma de conciencia de saberse amado por Dios daba pleno sentido a todo.

Mirando a Jesucristo que lo ha dado todo por él, Eugenio, en lógica consecuencia, decide consagrarse totalmente a Dios. “Quiero vivir sólo por Ti” (Viernes Santo); “Todo por Dios” (en vísperas de su ordenación sacerdotal); “Ser todo para Dios y todo para todos” (notas de un retiro); quiere dedicarse a evangelizar para “servirlo sin reservas y consagrar mi vida a la difusión del Evangelio” (Jueves Santo, votos privados con el P. Tempier).

N. B. Aquí Eugenio utiliza una palabra que abarca toda su vida: “oblación”. La oblación de Jesucristo (primer Oblato) en la cruz y la oblación de Eugenio se identifican. Si Jesús nos amó hasta el extremo de dar la vida, hay que dar la vida por los demás, como Él.

Testimonio de los Mártires
“Desde el primer momento en que fuimos detenidos, (cuando nos tenían encañonados de cara a la pared), en cada uno de nosotros había un trasfondo de ser asesinados por nuestra condición de religiosos .En nuestro interior, lo único que trascendía era el espíritu del perdón, por una parte, y por otra, el deseo de ofrecer la vida por la Iglesia, por la paz de España y por aquellos mismos de los que pensamos que nos iban a fusilar. El único móvil que nos guiaba era sobrenatural, ya que humanamente lo perdíamos todo. Éramos conscientes de que si nos mataban era por odio a la fe cristiana”. (P. Felipe Díez OMI, superviviente)

Pausa, silencio para interiorizar…
Oración final para todos los días


Dios todopoderoso y eterno, que concediste a Francisco Esteban y a sus compañeros Mártires la gracia de entregar su vida por Cristo mediante la oblación cruenta; ayúdanos en nuestra debilidad para que también nosotros, por su intercesión y siguiendo su ejemplo, nos mantengamos firmes en la fe  y sepamos dar la vida por los demás mediante “el martirio de la caridad”, según la consigna de San Eugenio de Mazenod; y de este modo podamos testimoniar ante el mundo quién es Jesucristo. Te lo pedimos, por la intercesión de nuestra Madre María Inmaculada, por Jesucristo nuestro Señor.  R/. Amén.

Otros 11 Mártires Oblatos 
con el seglar y padre de familia Cándido Cástán


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